satisfacción

LA SATISFACCIÓN Y MI FIERA INTERNA.

Me encanta el concepto de satisfacción. Aprendí a indagar sobre este sentimiento a raíz de mi formación en el programa Mindful Eating Conscious Living (MECL) con Jan Chozen Bays y Char Wilkins.

Aprender y experimentar a cerca de la diferencia entre plenitud de estómago y satisfacción me ha ayudado mucho a cuidarme y lo mismo observo con mis pacientes, que a menudo confunden ambos conceptos.

Como Jan Chozen Bays describe perfectamente en este post (está en inglés pero os prometo traducción en breve): “Satisfacción y plenitud – dos aspectos diferentes del hambre y dos experiencias muy diferentes” :

  • La plenitud es una sensación física, una medida del volumen y de cuánto se estira el estómago al comer. La plenitud está relacionada con ser consciente de lo que llamamos «hambre de estómago». El hambre de estómago se satisface con la cantidad adecuada de alimento.
  • En cambio, la satisfacción es un sentimiento emocional, un sentimiento de alegría o paz interior. La satisfacción está relacionada con lo que llamamos «hambre de corazón». El hambre de corazón está satisfecha cuando sentimos conexión, intimidad y simple felicidad.

Qué es para mi la satisfacción

Personalmente experimento la satisfacción cuando permito que las cosas sean como son, cuando dejo de perseguir algo que está delante de mí y que nunca acabo de alcanzar.

La insatisfacción me ha perseguido desde que tengo memoria de mi misma, y durante muchos años y me ha llevado a hacer conductas poco saludables, con la comida, el alcohol y e incluso con las relaciones personales.

Para mí la insatisfacción es un sentimiento de no ser suficiente, de no saber lo suficiente, no ser lo suficiente buena madre, hija, etc…  De que me falta algo que persigo  para llenarlo de alguna manera, sea cual sea, confundiendo plenitud con satisfacción.

Visualizo mi insatisfacción como una fiera dentro de mí, una fiera inquieta y hambrienta, pidiendo y pidiendo en forma de rugido o arañazo en mis tripas para que le dé más. ¡Cuando la insatisfacción acecha es tan fácil acallarla llenando con comida ese vacío!

Cuando era jovencita aprendí rápido a acallar la fiera, comiendo para llenar ese malestar, pero siempre se volvía a despertar. La tranquilidad duraba poco porque la culpabilidad y la vergüenza despertaban otra vez a  mi fiera.

Con los años mi fiera se ha ido calmando, pero no ha sido hasta que he aprendido  a estar presente con  todas mis emociones, mis pensamientos,  creencias, con aceptación y sin juicio, haciendo espacio a todo lo que va surgiendo con compasión y amabilidad, que mi fiera ha empezado  a sentirse más tranquila.

Ahora conozco bastante bien a mi fiera, y sé qué es lo que la pone nerviosa. Ese viejo conocido, el “no es suficientemente” sigue  apareciendo  de múltiples formas. Últimamente, le da por comprar libros de mindfulness y compasión porque claro, nunca sé lo suficiente. Como los leo en un ebook, no me doy cuenta y ya le he dado al botón de comprar, cuando tengo en la cola tres o cuatro por delante para leer.

Pero ahora he aprendido a parar, y entonces me acerco a mi fiera, le miro a los ojos y le digo: hola colega, tú de nuevo aquí, ¿qué me quieres decir esta vez? ¿Hay algo a lo que tengo que atender especialmente? ¿O tal vez es algo que tengo que soltar?

SATISFACCIÓN: VALORARME A MI MISMA Y SOLTAR MI VOZ PERFECCIONISTA

Para experimentar satisfacción he tenido que aprender a nutrirme y valorarme por un lado y soltar el perfeccionismo y la autoexigencia por otro, es decir, aprender a aceptarme tal y como soy.

Para mí la satisfacción es ese equilibrio entre el suficiente y el demasiado. Demasiada comida, demasiados libros, demasiados  alcohol….sé que buscan llenar un «no soy suficiente». 

Asocio la satisfacción a la aceptación, a la confianza, a la paciencia y al respeto y la práctica de mindfulness y compasión me han ayudado a todo eso.

Cuando me siento a meditar y estoy en contacto con mis pensamientos, sensaciones y emociones y les doy espacio con aceptación y sin juicio, puedo soltar ese pensamiento de no soy suficiente, darme compasión y nutrirme emocionalmente. Es entonces cuando mi fiera se calma.

Ahora mi fiera está mucho más tranquila, ya no suele rugir, pero de vez en cuando me la encuentro merodeando nerviosa en mi interior, buscando. Ya no está famélica, pero todavía me da alguna zarpada buscando comida. Entonces me siento  escucharla de forma compasiva y le pregunto,  ¿qué me quieres decir? ¿Qué es lo que necesito atender en este momento? ¿Qué es lo que necesito soltar en este momento? ¿Qué es lo que necesito nutrir?

¿Y tú, has experimentado la diferencia entre la satisfacción y la plenitud?
¿También tienes una fiera interna que te impide sentirte satisfecha?

Mireia Hurtado, psicóloga especialista en Mindful Eating y Compasión.

Publicado originariamente en el blog Mindful Eating Conscious Living «Satisfaction and my Internal Beast». 

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