Mindful Eating para estas Navidades

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Mindful Eating para estas Navidades

Llegados este momento del año, muchas personas se enfrentan a las navidades con alegría, pero también con la ansiedad y la preocupación del peso, del gran esfuerzo que les ha supuesto perderlo y lo rápido que lo pueden recuperar.

Como muchos de vosotros ya sabéis, no comulgo con la idea de la dieta estricta, o sea perder muchos quilos rápidamente, para después liberarse y comer lo que venga en gana en épocas del año como ésta. Moverse en esa dualidad, dieta-no dieta, control-descontrol, puede generar mucho estrés y fustración en torno al peso y al cuerpo, ya que por momentos nos haremos la ilusión de que lo conseguimos, pero muchas otras veces tendremos la sensación de fracaso.

Pero como creo que me estoy desviando, ya que mi idea es escribir sobre cómo afrontar estas navidades con consciencia y sin remordimientos en torno a la comida, dejaré el tema de la dualidad para otra entrada del blog.

Ante todo, comas lo que comas, te aconsejo comerlo muy poco a poco, masticando bien, metiéndote en el sabor del alimento, disfrutándolo y saboreándolo sin remordimientos.

Un cliente me decía que siempre repite plato para volver a disfrutar del placer del sabor, no por hambre. Ahí está la clave, si comes deborando, no pecibirás el sabor de la comida y necesitarás repetir una y otra vez esa experiencia sensorial. Además, al comer poco a poco, estarás más receptiv@ a notar las señales de saciedad que vienen de tu estómago.

Es importante no llegar con un hambre desaforada a la comida/cena, de esa manera no necesitarás comer tanto. En este tipo de celebraciones se empieza a comer más tarde de lo normal, y ¿quién puede aguantar deborar ante una mesa repleta de estupendísimos manjares? El exceso de hambre hace perder la consciencia. Una buena idea es tomar un desayuno equilibrado, y una hora o dos antes de empezar a comer sentarte relajadamente, y regalarte un tazón de té con una fruta y un trocito de un buen pan de cereales, o algún fruto seco. Todo ello comido eso sí con mucha calma y masticando bien, para aprovechar al máximo el efecto saciante de ese piscolabis.

Sírvete aquello que crees vas a comer, evita ir picando, sabrás siempre lo que comes y evitarás el estrés de que se lo coma otro (je,je…). Selecciona unos cuantos entrantes, escogiendo preferiblemente verduras, ensaladas y proteínas magras como un buen jamón ibérico, algo de marisco, salmón ,etc….Si te preparas un plato bonito con varios entrantes, y lo observas atentamente, estarás a la vez colmando tu hambre visual. El refrán “come por los ojos”, es totalmente acertado, si picas de una mesa central, ese hambre visual no se verá colmada nunca.

Es mejor dejar el alcochol para el segundo plato. Empieza la comida bebiendo agua, que te quita la sed y el hambre, y verás como con este truquillo bebes mucho menos alcohol.

Y por último, si decides regalarte como colofón algún postre o dulce navideño, puedes hacer lo mismo, escoger dos o tres pequeñas piezas de lo que más te guste, servírtelos en un platito, y cómertelos muy poco a poco, deleitándote de su sabor al máximo.

Te aconsejo no saltarte comidas. A veces, para compensar un exceso, puedes decidir no cenar o no desayunar. Aunque te hayas pasado, es interesante mantener el ritmo de las 3 o 4 comidas diarias, eso sí, las que estén fuera de la celebración pueden ser más ligeras, un poco de pan integral con alguna verdurita y queso fresco, una fruta y un yogurt, etc…Si te saltas comidas seguramente llegarás con mucha más hambre a la siguiente comida. Pero sobre todo, escucha lo que te pide tu cuerpo y sigue tu intuición.
Aprovecha estos días para salir a caminar, es el mejor regalo que le puedes dar a tu cuerpo, un paseo consciente, o sea, un paseo poniendo atención al movimiento de tu cuerpo, a tu respiración, al paisaje que te rodea, a las sensaciones que te despierta el frío, al placer de una buena compañía, etc…
Pero lo más importante de todo, disfruta de la compañía de los tuyos, valora el placer del momento, no te sientas culpable por comer cosas que crees que no debes y quiérete mucho.

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