Este intensivo puede ser para ti si…
• Llevas años entrando y saliendo de dietas o intentando controlar tu alimentación.
• Piensas demasiado en la comida y sientes que ocupa más espacio del que te gustaría.
• Alternas etapas de restricción o mucho control con momentos de descontrol o atracones.
• Recurres a la comida para aliviar la ansiedad, el cansancio, la tristeza o el malestar y después aparece la culpa.
• Te cuesta reconocer cuándo tienes hambre, cuándo estás satisfecha o qué necesitas.
• Tu relación con el cuerpo y contigo misma está muy marcada por la autocrítica y la exigencia.
• Quieres aprender a cuidarte sin convertir el autocuidado en otra lista de reglas que cumplir.
