Cuándo "empujarte" y cuándo aflojarte

CUANDO «EMPUJARTE» Y CUÁNDO AFLOJARTE

Algo que me sirve siempre es preguntarme qué necesito en este momento de mi vida. Y preguntarme qué necesito es preguntarme qué necesita mi cuerpo y sistema nervioso. 

 

Hay momento en los que nuestro cuerpo necesita descanso, otros en lo que necesita activación suave, e incluso otros en los que necesita activación activa, tipo descarga.

 

Pero claro, escuchar el cuerpo no es fácil cuando llevamos años de desconexión con él, porque la mente interfiere en la sabiduría e intuición que nos envía. Esta exploración es una de las me gusta hacer con mis acompañadas.

 

Teniendo en cuenta su historia de aprendizajes (cultura de la dieta y del logro, la mayoría), muchas vienen con ideas de autocuidado muy lejos de lo que realmente les puede funcionar.

 

Vienen con muchas reglas mentales de lo que es cuidarse, reglas imposibles de seguir, que les llevan al todo o nada. Flexibilizar esas reglas es clave. Hoy te quiero compartir algunos ejemplos:

 

☘️ Para una acompañada cuidarse hoy, es agendar citas con médicos que ha estado postergando por años y empezar a recibir masajes con regularidad. Aunque parece poco, para ella son acciones muy significativas, porque implican empezar a tratar a su cuerpo con respeto y mimo.

 

☘️ Para otra acompañada cuidarse es limitarse las horas de ejercicio y emplear ese tiempo en actividades nutritivas.

 

☘️ Para otra, una acción de autocuidado es parar de forma intencionada 10 minutos cada día para estar en el sofá sin hacer nada.

 

☘️ Para otra, cuidarse es apuntarse a clases de zumba.

 

☘️ Para otra, es empezar a darse de baja de cursos que la tenían ocupada cada día de la semana.

 

Para poder hacer esto han aprendido a soltar «lo que se supone que se tiene que hacer», a soltar múltiples «debería o tengo que» y permitirse hacer lo que necesitan.

Es decir, están aprendiendo a aflojarse en algunos momentos, y a «empujarse» de forma compasiva en otros. Todo esto está muy conectado con la regulación de nuestro sistema nervioso, te hablaré de esto en otro post.

Algo que me ha ayudado mucho todo este tiempo, es flexibilizar mis rutinas y adaptarlas a mis necesidades. Hay semanas que he ido 3 o 4 veces al gimnasio y otras una, o ninguna. Y en ambos casos sentía que me estaba cuidando.

 

Si todo esto tiene sentido para ti, te invito a que explores con curiosidad cómo es tu día a día, en qué momento vital estás y qué acciones, aunque sean chiquititas, pueden significar cuidarte en el aquí y en el ahora.

 

Ojalá esto que te comparto te sirva, me encantará saber cómo te va en esto de escuchar tu cuerpo, y aflojarte o empujarte dependiendo de tu momento vital.

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